Home » Ejemplos prácticos » Ejemplos prácticos

Ejemplos prácticos

  • REGRESA/BAJANDO. Significados y aparición.

El trazo que revela el excesivo cuestionamiento de las cosas, es decir, el darle vueltas y más vueltas y no poder parar la maquinaria de pensar, es el que se dirige hacia la izquierda con la intención de bajar. Este trazo debería estar sólo en las letras que aparecen en la FIGURA 1, y no en otras, como los ejemplos mostrados en la FIGURA 2.

FIGURA 1                                                 FIGURA 2

 

 

  • REGRESA/CENTRADO. Significados y aparición.

El movimiento que revela la autoestima, el grado de aceptación de uno mismo, la exención de complejos, etc., es el trazo que se dirige a la izquierda con la intención de detenerse. Este trazo debería aparecer en las letras de la FIGURA 3 (en la p y la s, sólo de manera opcional, no obligatoria) y no en otras, como los ejemplos mostrados en la FIGURA 4, que indicarían que la persona pone en marcha esta función neurofisiológica de autovaloración y concepto de sí misma en momentos y circunstancias inadecuadas.

FIGURA 3                                                    FIGURA 4

 

 

  • REGRESA/SUBIENDO. Significados y aparición.

El movimiento que revela nuestras reacciones ante cada una de las situaciones diferentes que en cada instante la vida nos otorga, es el trazo que va hacia la izquierda con la intención de subir. Cuando se tiene depresión este trazo queda afectado y por ello la persona cambia bruscamente de humor, o se siente triste sin tener motivos, o inquieta por dentro, rara, con un malestar que no sabe explicar, o se ve afectada por los cambios de estación —sobre todo primavera y otoño—, o influida por la luna, etc. Debe aparecer en las letras indicadas en la FIGURA 5 y desaparecer de cualquier otro lugar; valgan los ejemplos de la FIGURA 6.

FIGURA 5                                                    FIGURA 6

 

 

  • AVANZA/SUBIENDO. Significados y aparición.

Y por fin,)L la adaptación al medio, el estar tranquilos junto a los demás sin tener la necesidad de fuga, el saberse y sentirse parte del grupo y, por tanto, estar en disposición de entrega y contacto real, físico con los demás, son cuestiones de las que nos habla el trazo que avanza con la intención de subir, que debería aparecer en las letras indicadas en la FIGURA 7, así como en sus uniones. Los ejemplos donde este trazo no aparece o lo hace indebidamente se muestran en la FIGURA 8.

FIGURA 7                                                    FIGURA 8

 

 

  • SUBE/CENTRADO. Aparición y ejecución.

La FIGURA 4 muestra las letras donde debe aparecer:

FIGURA 4

 

 

(Las letras h, k, r y w pueden hacerse de otras maneras que, en esta ocasión, no podemos tratar. Pero si usted tiende a hacer una h, por ejemplo, con un «pico» por arriba, preste atención a las instrucciones que en este artículo se darán)

Este trazo debe ser corto: obsérvese que la a no se llega a cerrar; ni la g, ni la q. En la u, el segundo movimiento ascendente es más corto que el primero. En la w o y, este movimiento no llega hasta donde estaría la pauta superior del renglón.

La FIGURA 5 nos muestra las «pautas» que tiene la escritura, es decir, las líneas imaginarias que nos permiten mantener un orden y proporciones adecuadas:

FIGURA 5

 

 

Las letras con prolongación hacia arriba (la d, los modelos de h y k planteados, así como la t) no deben sobrepasar, y mejor aún, no deben «tocar» la pauta superior correspondiente.

Si en la escritura se dan dos ocasiones muy próximas o seguidas en las que deban aparecer estos trazos, el segundo de ellos será siempre más corto que el primero, lo mismo que ocurre con la u.

(Obsérvese en el ejemplo de la palabra dátil —el acento, para abajo— que la subida de la i es más corta que la de la a, y que la subida de la t es más corta que la de la d)

Otra de las características de este movimiento es que su tramo final sea bien recto, es decir, en perpendicular a nuestra línea de hombros y sienes.

A continuación se muestran algunos ejemplos: correcto (FIGURA 6-A) e incorrectos (FIGURAS 6-B y 6-C) del tramo final de esta subida:

FIGURA 6-A          FIGURA 6-B          FIGURA 6-C

 

 

Además, este trazo debe hacerse de grueso a fino, es decir, que a medida que recorremos su trayectoria vamos aligerando presión (FIGURA 7-A) y no al revés (FIGURA 7-B)

FIGURA 7-A                              FIGURA 7-B

 

 

Y desde luego, este trazo no se puede hacer en otros lugares o letras. Sirvan como ejemplos los señalados en esta FIGURA 8:

FIGURA 8

 

 

Ya que se debió hacer un movimiento ascendente y curvo hacia la izquierda:

FIGURA 9

 

 

  • SUBE/REGRESANDO. Algunas apariciones, formas de ejecución y significados.

Hay varias letras en las que debe aparecer, pero para facilitar la explicación, mencionaré sólo algunas: la b, la e, la f y la l.

Cuando son realizadas con la mano derecha, deben iniciarse con un trazo ascendente y redondeado, que sea continuado por otro trazo que vaya hacia la izquierda.

Ahí es donde se detecta el bloqueo mental y neuromotriz que nos conduce a la tristeza o falta de alegría.

La unión de estos dos movimientos debe producirse mediante un cambio gradual en la dirección, y no mediante un cambio brusco. Estas características grafodinámicas son las más importantes para controlar la tristeza, pero luego hay otras, como la suavidad y agilidad que en ese tramo deben producirse.

 

Cuando la apatía física que pueda sentir la persona sea exagerada, serán otros los ejercicios previos que tendrá que practicar para que los niveles de satisfacción y bienestar se establezcan desde el primer momento.

Comments are closed.